Reivindicar a un titán

Sus primeras películas, sus legendarios guiones y la serie Roma son un material inagotable de talento.

John Milius


En El gran Lebowski (1998), la maravillosa comedia de los hermanos Coen, además de El Nota, destaca otro personaje: Walter, interpretado por el inmenso (valga la redundacia) John Goodman. Ese tipo que cuida del perro de su exmujer y vive obsesionado con la guerra de Vietnam y los bolos está basado en el cineasta John Milius. Por lo visto, los Coen, claramente liberales, y Milius, claramente conservador, son buenos amigos.

Y de Milius quiero hablar, porque da para largo y tendido. Nacido en Misuri en 1944, este tipo corpulento y de sonrisa bobalicona empezó su carrera detrás de las cámaras inmejorablemente. Sus dos primeras películas, Dillinger (1973) (de la que bebe Enemigos públicos), sobre el famoso atracador así apellidado, y El viento y el león (1975), con Sean Connery interpretando al jefe bereber El Raisuni, son, en mi opinión, dos joyas imprescindibles para cualquier amante del cine.

Pero es que además fue un guionista excepcional. Ahí está el monumental guión de la sublime Apocalypse Now (1979): “El horror, el horror”, con el que asumió la casi imposible tarea de adaptar una novela de Joseph Conrad. O el de Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972), la magnífica película de Sydney Pollack en la que Robert Redford interpreta a un soldado que se marcha a vivir a las montañas.

También las palabras más famosas de Harry el sucio (1971) (“Alégrame el día”) salieron de su pluma. O la conversación entre los protagonistas de la inolvidable Tiburón (1975) en torno al hundimiento del Indianápolis. Unas décadas más tarde, Steven Spielberg volvió a contar con su ayuda para asesorarle en Salvar al soldado Ryan (1998) debido a sus conocimientos militares.

Es cierto que en las últimos años ha estado prácticamente desaparecido, aunque fue uno de los creadores de la extraordinaria serie Roma (2005) (una de las mejores que he visto, al nivel de Los Soprano o Hermanos de sangre), que narra el final de la República y el comienzo del Imperio romano. Sin embargo, en el año 2013 se estrenó un documental estupendo, titulado Milius, en el que algunos de sus amigos de la profesión, como Francis Coppola o Martin Scorsese, le rendían homenaje.

Es probable que no vuelva a escribir, dirigir o crear nada. Pero no hace falta. Sus primeras películas, sus legendarios guiones y la serie Roma son un material inagotable de talento. Lástima que mucha gente apenas le conozca. Sirva este texto para redescubrirle.

Deformado por el cine.

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